Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
por carolina alonso - Martes, 7 de Febrero de 2012 - Actualizado a las 05:25h
votos
comentarios
DÍA sí, día no, nos enteramos de que una empresa cierra, de que otra anda mal o de que una ve peligrar su futuro porque nadie le paga. Empiezan a aparecer familiares en el paro y nos tentamos la ropa confiando en que el daño permanezca alejado de nosotros. En estas, la patronal guipuzcoana, Adegi, nos advierte de que todo puede ser mucho peor. No sabemos si su prospección es objetiva o si, de paso, se aprovecha del susto general para que todos admitamos sin rechistar estrechar un agujero más nuestro cinturón. Pero el miedo es libre y, si vemos un poco la televisión, podemos hacernos una idea de hasta dónde puede llegar el desempleo. Y donde este se instala no se pagan impuestos y no chutan los servicios. Recientemente vi un reportaje en el que los habitantes de un pueblo solo podían ir a la biblioteca con luz diurna, las farolas no iluminaban y el mercado de abastos no funcionaba porque a la localidad le habían cortado la luz. El pobre alcalde explicaba que habían dejado a deber la factura porque no tenían fondos. Pero la deuda del pueblo parecía exagerada y así se lo hizo ver el entrevistador. El regidor tuvo que reconocer que la deuda no era solo de la época de crisis. En aquel pueblo, explicaba, nunca se había pagado la luz porque antes había una ley que impedía cortar el suministro a los edificios públicos. Y no la pagaban. Pero la factura crecía y crecía. Con estos métodos presupuestarios cualquiera puede cuadrar sus cuentas. Y luego vienen las rebajas. Lo mismo pasa con los supersueldos de los banqueros. Que ya están pagados y ya no queda pasta para más.
Gracias por su comentario
Publicidad
18:21
18:06
17:48
17:32
El PSOE quiere que la Iglesia pague el IBI por pisos, garajes y lonjas
Existe una "exención legal" del impuesto municipal referida sólo a los lugares de culto.
17:29
17:29
Publicidad
Publicidad