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Rebeka Ubera (Elgeta, 1972) compagina su escaño en las Juntas Generales de Gipuzkoa con la secretaría de organización dentro de Aralar en una época en la que los cambios en el panorama político vasco, y con un nuevo Gobierno en Madrid, se suceden a un ritmo vertiginoso
J. Arretxe - Domingo, 5 de Febrero de 2012 - Actualizado a las 05:28h
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La secretaria de organización de Aralar y aforada de la formación en las Juntas guipuzcoanas, en la sede de Donostia. (Foto: Ruben Plaza)
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Donostia. El ministro del Interior dijo el jueves que "una forma de visualizar el final (de ETA) sería ver unas cuantas armas en una campa del País Vasco". ¿Ve cerca ese día?
Está claro que eso va a suceder, pero hasta llegar a ese momento se tienen que dar, sin lugar a dudas, otros pasos. Uno de los que ahora está en la agenda es el tema de los presos. Ahí el PP tiene que moverse y coger el toro por los cuernos.
¿En qué medida?
Hay dos cuestiones. Por una parte, los presos, como personas, tienen derechos humanos que hay que respetarlos. En ese sentido, al Gobierno popular le toca acabar a la conculcación de derechos. Por otro lado, siendo los presos una de las consecuencias del conflicto, hay que buscar una salida que debe ser colectiva, analizando las características y peculiaridades de cada persona. Además, las leyes deben basarse en medidas objetivas, no subjetivas como el perdón o de ideología. El perdón es una cuestión personal que está diferenciada de las leyes y que, como el desarme, irá llegando.
¿Lo penitenciario es imprescindible para el desarme?
Es lógico que para llegar al desarme antes se den otros pasos. En ese sentido, hay que abordar el tema de los presos y los refugiados.
Los gobiernos han descartado soluciones colectivas y apuestan por la 'vía Nanclares'.
Abogamos por la amnistía sin lugar a dudas. No podemos ser diferentes a conflictos de otros países como Irlanda. Habrá que dar una solución colectiva. Habrá que analizar las situaciones diferenciadas, pero la solución tiene que ser colectiva.
¿Confía en el papel del Gobierno 'popular' en la pacificación?
Le toca tener un papel en este proceso y está claro que tendrá que moverse y gestionar. Para que la paz sea verdadera y permanente se tiene que construir sin excluir a nadie. En ese sentido, el diálogo es el camino. La música del PP que sonaba antes y ahora no es la misma, Rajoy ya ha recibido a Urkullu, el lehendakari y Basagoiti, aunque la pena es que no se ha reunido con todos. Se dan pasos y no va a quedar otra, porque un gobierno no puede pasar por encima de un pueblo que ha pedido lo que ha pedido.
Al hablar de presos y desarme, ¿no está quedando en un segundo plano el núcleo del conflicto político?
Llegará, y se está viendo que está llegando. Mientras avanzamos en la normalización política y en la pacificación, se hablará, pero no tengo la menor duda de la resolución del conflicto político. Una muestra es la propuesta que hizo Jesús Eguiguren. Con ella vemos que la esencia del Acuerdo de Gernika, además de calar en la sociedad, influye en el posicionamiento de partidos que lo menospreciaron en su día.
Otra cuestión que llega es la relación institucional entre formaciones, como entre ustedes y el PP.
No tiene sentido que cada uno se atrinchere y que exista el inmovilismo. Lo más natural es que los partidos se reúnan entre sí y conjuntamente, lo que todavía no ha ocurrido pero llegará. Aquí hemos vivido en una anormalidad política pero todavía se ve que la cultura democrática del Estado español y la de Europa no es la misma, o que mientras los partidos de derechas, conservadores o democristianos en el continente asumen los derechos civiles como lo hace la izquierda, el PP no ha avanzado aún.
Gernika, Amaiur… Cada vez toda la izquierda abertzale comparte más foros comunes. ¿Cómo van las relaciones?
Se están normalizando. Que trabajemos en espacios comunes ayuda a normalizar las relaciones personales y las políticas.
Hay quien ha criticado que Aralar ha "rebajado sus exigencias" para que ese trabajo pudiera darse.
Para nada. La otra sensibilidad de la izquierda abertzale es la que ha venido al espacio que ha venido defendiendo Aralar, que siempre ha defendido ese espacio de izquierdas amplio y plural. Esa pluralidad se está aceptando con naturalidad, Aralar ha apostado por las vías civiles, algo que ya se ha conseguido, Aralar siempre ha apostado por que esa izquierda amplia y plural tuviera una estructura interna democrática y ahí están los estatutos de Sortu… Se está avanzando en esos criterios que Aralar puso para la construcción de esa izquierda abertzale amplia y plural.
Lo que el miércoles sin ir más lejos, el presidente del PP de Gipuzkoa, Borja Sémper, les decía que les "quedaba mucho camino por andar".
Hombre, a todos nos queda mucho camino por andar, no solo a la otra sensibilidad de la izquierda abertzale. También al PP, porque, por ejemplo, desde la izquierda abertzale se ha dado un paso en el Acuerdo de Gernika reconociendo todos los sufrimientos, incluidos los generados por ETA, y todavía no he visto al PP que haya dado ese paso.
Con vistas en las autonómicas, ¿contempla el adelanto?
Ya se verá. Se están oyendo distintas versiones y nosotros ni entramos ni salimos. Nos da igual: no vamos a abanderar el adelanto ni que se mantenga.
¿Apostará Aralar por darle continuidad al trabajo de Amaiur en las autonómicas?
La última palabra será de la militancia. Desde la dirección apostamos por profundizar esa línea, porque la decisión que tomamos se ha ido ratificando por las situaciones que se han ido dando, porque el resultado fue bueno y porque la sociedad pide acumular fuerzas desde la izquierda. La construcción de ese instrumento transformador desde la izquierda ha sido nuestra apuesta, más ahora en esta crisis con los datos del paro que conocimos el jueves. Nuestra apuesta va a ser esa, pero la última palabra es de la militancia.
Habla de un resultado "bueno" el 20-N, pero el número de votos no alcanza a la suma de Bildu más Aralar en las forales en mayo.
Tenemos claro que se sumó. Si analizamos, no podemos comparar unas elecciones municipales y forales con unas generales. En las generales los no abertzales subían pero esta ha sido la primera vez en la que los abertzales hemos subido: primera vez en la que la izquierda abertzale obtiene representación en Araba, hay que ver lo de Gipuzkoa y también Navarra. Se están consolidando los cuatro grandes espacios.
NaBai sigue existiendo en el Parlamento navarro, aunque la coordinadora Aralar en el territorio abría la puerta a "asumir con naturalidad que dentro de NaBai se vote diferente". ¿No resulta más cómodo reorganizar ese grupo según las nuevas fuerzas?
Aralar va a mantener el compromiso con NaBai, no vamos a romper ningún compromiso, por lo que vamos a seguir con nuestro trabajo. Por otro lado, en su día se conformó NaBai mirando a la realidad política social de Navarra, era necesaria una acumulación de las fuerzas abertzales, se tomó esa decisión táctica y ahora nos encontramos en otra situación. Cumpliremos nuestros compromisos con NaBai y paralelamente iremos trabajando en la construcción de esa izquierda abierta y plural.
En el V Congreso de Aralar, una tesis quedó avalada por el 71% y otra, derrotada. ¿Cuál será el papel de estos militantes?
No hablaría de tesis, sino de discrepancias. Hubo discrepancias y hay que asumirlo, pero la decisión fue muy clara y nos toca gestionar esa mayoría y dar respuesta a las decisiones. La línea que salió no es excepcional, sino que Aralar ha mantenido desde su fundación. Aralar no surgió para ser un partido político in saecula saeculorum, sino que se fundó con el objetivo de crear la izquierda civil y plural. En el último tiempo se dan condiciones y ha tocado dar ese paso práctico. En la ponencia del IV Congreso, las bases que poníamos para ahondar en ese objetivo eran claras. Se ha visto que estábamos consiguiendo nuestros objetivos y únicamente hemos seguido nuestra línea y ratificarla. Después, ponerlo en la práctica.
¿Tiene entonces Aralar una fecha de disolución o habrá una coalición?
Eso ya se verá. Aralar siempre ha apostado por esa izquierda amplia y plural que, ¿cómo se articulará? Decirlo hoy es muy temprano. Con el paso del tiempo y mientras se trabaje en esa izquierda, se verá cuál es la articulación. Nosotros, fuera la estructura que fuese, la importancia se la damos a la pluralidad, porque es lo que valora y premia la sociedad.
Gracias por su comentario
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