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Juan G. Andrés - Sábado, 7 de Enero de 2012 - Actualizado a las 05:27h
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Diego Vasallo posa en la galería Arteko junto a cuatro de los dibujos originales que ilustran su poemario 'Canciones que no fueron'. (Foto: Gorka Estrada)
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Donostia. Multidisciplinar es el adjetivo que mejor define la muestra del exmiembro de Duncan Dhu. Permite disfrutar de un vídeo sobre su faceta de músico, de media docena de lienzos de gran formato y de los dibujos de Canciones que no fueron. El libro, además, se puede hojear o comprar en la galería. Sobre una de sus paredes, un poema manuscrito: "Estos textos que no son poemas / Estos poemas / que no sé si llegarán a ser / poesía. / Estos bocetos de canciones / que nunca fueron. / Estos latidos / estas paradas de tiempo / estas ausencias / de mí mismo: / estas muertes sobrevividas".
A juzgar por el título del libro, ¿sus textos son esbozos de canciones?
Podían haber sido canciones. Son textos recopilados que guardé más como apuntes o entradas de diario. No llevan título, solo están fechados en el lugar donde fueron escritos, principalmente Donostia, Menorca y Madrid. En realidad, tienen más de diario poético que de poemario. Podían haber sido cualquier cosa: un esbozo de una canción, una entrada de un diario, una reflexión, un texto breve escrito en un cuaderno...
¿Y por qué se decidió a agruparlos en un volumen?
Me animó mi amigo y poeta Roger Wolfe, que se lo presentó a la editorial Huacanamo. Entonces fue cuando le di más forma de poemario pero no tenía vocación de publicar. En principio, eran notas escritas para mí, flashes muy instantáneos que intentan atrapar un momento.
En uno de los textos confiesa: "Ardua tarea esta de sacar belleza de la vida".
Ese verso define el carácter de todo el libro, que incluye apuntes de la vida cotidiana. También es una mezcla de géneros porque las ilustraciones le dan el aspecto del cuaderno de un artista.
¿Ahora publicaría otro libro escrito premeditadamente como poemario?
En principio no, porque no es mi oficio ni mi dedicación, aunque la poesía me gusta. Me considero más lector de poesía que poeta. Pero quién sabe, no he hecho planes.
¿Cuándo sabe que lo que ha escrito se quedará en su libreta o se transformará en canción?
Generalmente, voy escribiendo textos y los dejo bastante tiempo macerando. Las canciones no empiezo a trabajarlas hasta que realmente tengo un proyecto de disco y a veces echo mano de lo que tengo por ahí escrito. Si algo se presta a desarrollarlo un poco o encaja con alguna melodía, igual lo convierto en canción. Si no, se queda como pieza breves que también suelo desechar. En el libro hay una selección de lo que me parecía más presentable.
¿Los dibujos están realizados independientemente de los textos?
Sí, los dibujos no guardan relación con los textos y están colocados de modo aleatorio. Sí he pretendido que tengan parecido carácter en cuanto a la inmediatez, porque son ilustraciones realizadas de manera rápida, momentánea.
Como los textos.
Eso es. Las ilustraciones están dibujadas en papeles sueltos a lo largo de 2010 o 2011, y tienen un trazo inacabado, como de boceto.
A juzgar por la escasa frecuencia con la que publica discos y ofrece conciertos, parece usted más cómodo con la pintura.
No sé si estoy más cómodo, pero le dedico más tiempo a la pintura, y por eso tardo tanto en escribir canciones. También es cierto que la pintura es un trabajo muy de día a día y que requiere mucha dedicación, mientras que la escritura de canciones puede surgir más en momentos concretos. Cada vez más, la pintura está ocupando una mayor parte de mi vida y le quiero dedicar tiempo porque poco a poco veo resultados que me gustan. Me apetece seguir desarrollando mi pintura para ver hacia dónde va mi obra plástica.
¿Diría que le apetece más pintar que escribir canciones y cantarlas?
Ahora mismo sí, quizá porque llevo menos tiempo haciéndolo de una manera más intensa o profesional, mientras que escribiendo canciones llevo desde los 18 años. Quiero insistir en la pintura porque aún veo en mí un territorio virgen que me gustaría explorar para ver hasta dónde puedo llegar. En ese aspecto, me tira más meter horas pintando.
¿Los mecanismos de la inspiración son muy diferentes en la pintura y en la composición de canciones?
El impulso que te lleva a hacer algo, en origen, es muy parecido. Yo necesito una motivación, algo que me estimule: ir al cine, leer, pasear, viajar... Pero el desarrollo de la obra, cuando entra en juego la técnica, es distinto. La pintura precisa de un espacio, un estudio, unos materiales que nada tienen que ver con la escritura de canciones, y ni siquiera con grabarlas. La pintura es un trabajo muy solitario, bastante más duro de lo que parece, hay frustración casi cotidiana cuando no salen las cosas. Y la música es más colectiva, al menos en mi caso, porque debo ser el único músico del mundo que no tiene -ni quiere tener- un estudio casero de grabación.
¿Pero hay algún punto en común entre su música y su obra pictórica?
Sí, la mirada hacia las canciones no es tan diferente de la que tengo hacia la pintura. Es una mirada melancólica de la realidad, una mirada de blanco y negro y grises. Eso está en las canciones y está en los cuadros.
Precisamente, sus pinturas llaman la atención por los tonos apagados.
No soy nada colorista, me gustan las imágenes muy sobrias, contaminadas directamente por el paisaje que tenemos aquí. Me siento cercano a cierto paisajismo romántico del norte de Europa, de Alemania o Inglaterra. Me siento más nórdico que meriodional, y eso que me encanta el Mediterráneo, en concreto Menorca. A veces me pregunto qué ocurriría si pasara allí un tiempo más largo del habitual, un año o así. Me gustaría comprobar si cambiaría mi pintura... Seguro que sí, porque el entorno te condiciona muchísimo y los cuadros tal vez se impregnarían de esa luz tan potente de las islas.
Llama la atención el pequeño retrato de Edgar Degas, la única pintura figurativa de la exposición.
He dibujado mucho y me apetecía probar si conseguía hacerlo decentemente. Lo he incluido en la muestra por el contraste y a modo de homenaje a un pintor que me gusta mucho. Me apasiona el mundo de los impresionistas, la bohemia francesa y parisina de finales del siglo XIX.
Pero en cambio está muy alejado de ese estilo. Usted practica más bien el expresionismo abstracto.
Los dibujos pequeños son más expresionistas, están hechos sobre papel y con técnicas muy sencillas que permiten trabajar muy rápido: lápiz, carboncillo y algún collage. En cambio, las obras grandes en tela cada vez las veo menos expresionistas. Los trazos se van suavizando, se van diluyendo y parecen más leves; las pinturas, se van aclarando. Antes el gesto estaba muy marcado pero ahora cada vez menos. Tienen influencias de otras cosas, por ejemplo de la caligrafía oriental, china o japonesa. Es una pintura más pausada, más esencial, en la que el gesto violento no es tan importante. Es un trabajo más reflexivo y meditado, como la filosofía oriental.
La exposición de Arteko permite también visionar un documental de una hora sobre su trabajo.
Lo ha dirigido un gran fotógrafo y amigo mío, Thomas Canet, al que invité a documentar el proceso de grabación de Canciones en ruinas (2010). También incluye tomas de conciertos que di en primavera, imágenes en las que aparezco en mi casa tocando la guitarra... Es un reflejo de mi trabajo como creador musical, pero lo más interesante es la parte plástica del documental, y ahí se debe hablar de la impronta y la mirada de Thomas.
¿Cómo fue la gira de presentación de 'Canciones en ruinas'?
Me quedé muy satisfecho, fuimos con una formación de guitarra clásica, acordeón y violín. La pena es que se quedaron en cinco conciertos. La cosa está bastante difícil para salir de gira porque la gente no paga un duro. Ahora voy a ensayar con un grupo de Madrid que se ha ofrecido a hacerme de banda y tocaremos en garitos de allí.
Hoy he trabajado:
he escrito un
poema.
Ardua tarea esta
de intentar sacar belleza
de la vida,
del insulso acontecer
cotidiano.
Como una inmersión
en los abismos
de la nada.
San Sebastián (diciembre, 2010)
____________________________
Once y media
de la noche.
Los bares llenos.
"Los textos podían haber sido esbozos de canciones, entradas de diario, reflexiones"
"La pintura es un trabajo solitario, bastante más duro de lo que parece"
Las nubes
diluyéndose en el
cielo oscurecido.
Demasiada gente
para no haber
nadie.
Madrid (enero, 2010)
Las calles dejaban paso
a la extrañeza
de pensar
que todavía
estamos juntos,
al pulso cercano
de la vida.
A las sombras
mutiladas
de la luna
Madrid (agosto, 2007)
____________________________
La ciudad ruge
incesante
por ahí abajo
Yo mientras,
busco la aguja
en el pajar:
amor entre tanto
desperdicio.
Madrid (agosto, 2005)
____________________________
Otro perro se ha ido
llevándose consigo
-como siempre-
jirones de nuestras vidas
en su infinita
despedida
Menorca (octubre, 2006)
____________________________
El otoño entra por la ventana
en estos convalecientes
días de octubre.
Me sumerjo en los libros
buceando en almas ajenas
extrañas
como carnavales silenciosos
de figuras ausentes;
como sombras
reflejadas
en las paredes de mi vida:
brumas febriles
San Sebastián (octubre, 2005)
Gracias por su comentario
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