Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Los planes de Bildu de impulsar una moratoria de cinco años en la construcción de la incineradora rompen con el difícil equilibrio alcanzado en el territorio en este asunto ante el agotamiento de los vertederos
Viernes, 9 de Septiembre de 2011 - Actualizado a las 05:41h
votos
comentarios
los resultados de las pasadas elecciones municipales y forales y la fuerte irrupción de Bildu -que ha logrado la Diputación y 56 ayuntamientos guipuzcoanos- está generando, en cascada, la renovación de entidades locales como es el caso de las mancomunidades, encargadas de la gestión de los residuos del territorio. Este cambio de titularidad y la prevalencia de la coalición aber-tzale en estas entidades, abre un escenario diferente con respecto a la pasada legislatura ya que, no en vano, la izquierda aber-tzale ha sido la abanderada del sistema de recogida puerta a puerta en los municipios que ha gobernado y es defensora de frenar la construcción de la incineradora cuyas obras están en marcha desde hace meses en Zubieta. Algunos de los responsables recién nombrados en las mancomunidades señalan la necesidad de reconducir un asunto que en la pasada legislatura generó un gran conflicto institucional y provocó que muchas de las divergencias internas terminaran en los tribunales. Pero Bildu no lo va a tener nada fácil. Por un lado, la construcción de la incineradora fue la solución adoptada ante el agotamiento de la capacidad de los vertederos repartidos en el territorio y lo insostenible de mantener este sistema de almacenaje que sigue siendo una aberración desde el punto de vista medioambiental. Por otro lado, el acuerdo de cerrar el de San Marcos en Errenteria y la decisión del resto de los vertederos de Gipuzkoa (Lapatx, Sasieta y Urteta) de aceptar las basuras de Donostialdea mientras se construyera la incineradora obliga a todas las partes a cumplir con los compromisos. Una de las incógnitas que acechan a los responsables institucionales es, por ejemplo, qué sucederá en 2012 en Sasieta si, tal como ha defendido el diputado general, Martin Garitano, se pretende impulsar una moratoria de cinco años y paralizar la ejecución de la planta de combustión de Zubieta, ya que el basurero del Goierri está previsto que llegue a su punto máximo de capacidad el próximo año. Además, hay que contabilizar el gasto que supone que Gipuzkoa esté enviando 25.000 toneladas al año a la localidad vizcaina de Igorre, todo ello bajo el compromiso de finiquitar el convenio para 2013. La lógica pretensión de Bildu de llevar adelante sus planes se encontrará nada menos que con este frágil escenario.
Gracias por su comentario
Publicidad
07:19
05:30
05:30
05:30
05:30
05:30
Publicidad
Estados Unidos, en alerta ante una "amenaza creíble" de atentado
Las autoridades deciden reforzar las medidas de seguridad y vigilancia.
Antón (Euskaltel) se da una alegría en casa, Cobo aguanta a Froome
Gran ambiente en el retorno a la CAV de la ronda ciclista tras 33 años de ausencia.
Publicidad