Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Martes, 15 de Febrero de 2011 - Actualizado a las 05:40h
votos
comentarios
EN el presente curso académico ha imperado en Musikene la ley del silencio impuesta por la dirección del centro bajo la forma de un Reglamento de Derechos y Deberes de dudosa legalidad que todos los alumnos hemos sido obligados a firmar como condición a la formalización de la matrícula. Actualmente, en Musikene, manifestarse para expresar una opinión personal contraria a la directiva puede suponer una falta equiparable a agredir a un profesor. El alumnado no ha podido hasta ahora sino ver, oír y callar bajo pena de expulsión.
La gravedad de los hechos desvelados en las últimas semanas nos ha decidido a enfrentar el riesgo rompiendo el silencio. Lo que se ha podido saber demuestra que las quejas realizadas el pasado curso académico por alumnos y profesores estaban perfectamente justificadas.
Los alumnos de Musikene no estamos dispuestos a que se sigan tomando decisiones sin contar con nuestra voz, pues somos los principales afectados junto a nuestros profesores de las medidas que se han venido desarrollando en contra de Musikene.
A pesar de haber sido respaldada en todo momento por [la consejera de Educación] Isabel Celaá durante los últimos 12 meses, incluso en aquellas decisiones que iban en contra de toda lógica, la coordinadora general [Carmen Rodríguez Suso ] se ha quedado sola tras las últimas noticias. Habrá preferido la consejera poner tierra de por medio en un intento desesperado de encubrirse por los graves hechos que de demostrarse ciertos podrían poner en peligro su cargo. Realizamos a continuación, desde la vivencia diaria del centro, una pequeña crónica con titulares destacados de los últimos sucesos.
La "magnífica" gestión tutelada por la consejera Isabel Celaá, lejos de alcanzar sus objetivos de reducir a 7,5 millones de euros el presupuesto anual del centro, lo dispara hasta los 10 millones, a pesar de haber prescindido de 27 profesionales, de haber aplicado a los que se han quedado los 5 % de bajada de sueldo de los funcionarios y de haber reducido en más de 60 las plazas ofertadas a nuevos alumnos. Este hecho, unido al evidente descenso en la calidad educativa del centro, deja patente que la "transformación de la gestión" y el "redimensionamiento del centro" han sido todo un fracaso.
A pesar de llegar con una bandera de transparencia y legalidad para acabar con supuestos años de "prácticas turbias", se descubre al fin que Carmen Suso pactó uno de los cargos con su actual titular antes incluso de realizar el respectivo concurso público.
Concurso público que solo sirvió para guardar las apariencias. Hay motivos para sospechar con fundamento que este no ha sido un caso aislado.
La reacción de alumnos y profesores en contra de la nueva reorganización del centro el pasado año constituyeron el golpe más duro para la nueva dirección de Musikene. La gran movilización, cargada de ilusión y esperanza, fue implacable, pero al finalizar el curso la tensión sólo había ido en aumento y la situación no había cambiado nada. En junio todos los que habían luchado tanto por conservar la calidad de la enseñanza regresaron a casa con las maletas llenas de incertidumbre.
Esperamos que el Parlamento Vasco tome medidas para poner fin a la grave situación de Musikene
Durante los meses de verano, cuando nadie tenía acceso a ninguna información, en lugar de secarse las heridas, comenzaron a florecer los despidos.
A pocas semanas de comenzar el curso, 27 docentes, entre ellos el representante de los profesores, fueron golpeados con las nuevas noticias: ya no tenían plaza en Musikene.
La mayoría de los afectados, ante una batalla tan difícil de ganar, donde la jerarquía de poder actúa como un puño contra la justicia, renunciaron a sus derechos. Sin embargo, tres de ellos recurrieron ante el juez.
En las resoluciones judiciales, publicadas este último mes, se reconoce el fallo de nuestros actuales gestores en los diferentes procesos de despido a docentes de Musikene.
La recontratación de nuevos profesores con un nivel de conocimientos insuficientes para impartir clases en un Centro Superior de Música para los cargos que ocupaban los anteriores, demuestran que no eran motivos económicos la causa de este sanguinario atropello.
Tras un año de gestión, la asamblea de alumnos comparte opiniones sobre la incompetencia de Juan Carlos Pérez, el director académico.
Y no debería causarnos sorpresa. Como ya se advirtió durante el curso pasado, ha quedado patente la falta de preparación del actual director académico, D. Juan Carlos Pérez, durante el día a día del centro. Un director académico que fue seleccionado durante un concurso por el que no se requería preparación ni experiencia ninguna en algún cargo educativo y/o artístico y que dejó de lado a grandes profesionales como Jorge Fernández Guerra, Premio Nacional de Música.
Sólo nos queda pedir la dimisión del Equipo Directivo al completo por dignidad profesional y la de los miembros de la Consejería de Educación responsables de que este despropósito se haya llevado a cabo.
Esperamos que "aunque España no sea un modelo de transparencia democrática", como dice nuestra coordinadora general, la Comisión de Educación del Parlamento Vasco tome las medidas oportunas para dar fin a la grave situación que vive la comunidad educativa de Musikene.
Gracias por su comentario
Publicidad
05:30
05:30
05:30
05:30
05:30
05:30
Publicidad
Un espectacular gol de Rooney da la victoria al United
Remató de chilena a pase de Nani en el minuto 78 para conseguir el 2-1 en el marcador.
Publicidad