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Se garantizó la ayuda básica a los mayores y dependientes
Las 400 trabajadoras de la empresa Clece, que presta el servicio en Donostia, piden un "convenio digno"
Arantzazu Zabaleta - Martes, 16 de Noviembre de 2010 - Actualizado a las 04:34h
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Donostia. Las 400 trabajadoras de la asistencia domiciliaria de Donostia secundaron ayer de forma "masiva" el primer paro parcial de dos horas convocado para reclamar un "convenio digno". Varios centenares de los 1.762 receptores de esta ayuda se vieron afectados por la huelga que tuvo lugar de 11.00 a 13.00 horas, aunque se garantizó la atención a 50 grandes dependientes y los servicios básicos de ducha, comidas y medicación a otros 177. "No vamos a fastidiar al usuario", afirmó una de las representantes del comité de empresa.
Las profesionales trabajan para la empresa Clece, que es quien presta el servicio de asistencia domiciliaria para el Ayuntamiento. Por eso, ante la negativa de la empresa a sentarse a negociar, las trabajadoras se concentraron ayer a la entrada del consistorio, para reclamar al Gobierno municipal que interceda, ya que consideran que es suya la responsabilidad de garantizar la buena calidad del servicio que tiene subcontratado.
En ese sentido, varias representantes del comité de empresa acusaron ayer al alcalde, Odón Elorza, y a la delegada de Bienestar Social, Alicia González, de haberse negado a recibirlas. De ahí que durante la concentración, de más de una hora, lanzaran gritos y consignas dirigidas al alcalde.
González, por su parte, insistió en que las 400 trabajadoras no son empleadas municipales sino de la empresa privada y en que el Ayuntamiento no puede negociar sus condiciones laborales con ellas. De todos modos, sí que afirmó que han hablado con Clece y que han intentado presionar para que se sienten e intenten llegar a un acuerdo. "Pero no podemos obligarles a sentarse a la mesa", incidió González.
Respecto a los afectados por el paro, la delegada señaló que habían informado con antelación a los afectados y que los servicios mínimos establecidos eran bastante altos, por lo que se garantizaría la atención básica.
Precisamente, los servicios mínimos dictados por el Gobierno Vasco fueron considerados "abusivos" e impidieron la realización del primer paro parcial convocado para el 25 de octubre. Los sindicatos ELA, Asade, CCOO, UGT y LAB consideraron que el 95% de servicios mínimos dictado anulaba la huelga y, sin tiempo para recurrirlos, desconvocaron el primero de los tres paros parciales convocados. El segundo fue el que finalmente sí se desarrolló ayer y hay una tercera convocatoria para el 18 de diciembre, sábado, de 10.00 a 12.00 horas.
De todos modos, las representantes del comité de empresa anunciaron que, si la situación sigue igual y las negociaciones continúan bloqueadas, la asamblea de trabajadoras es favorable a continuar con las movilizaciones y convocar nuevos paros en enero.
Reclamaciones Las trabajadoras han resumido en una plataforma de diez puntos sus principales reclamaciones para firmar un nuevo convenio (en la actualidad les aplican el de hace seis años, ya expirado). Entre otras cuestiones, exigen subidas salariales, que les abonen los trayectos entre un hogar y otro y que se replanteen los calendarios. Denuncian, por ejemplo, que el sueldo que perciben es de entre ocho y nueve euros por hora y que el pago que el Ayuntamiento hace a Clece por el servicio ronda los 19 euros, según sus datos.
Clece se adjudicó el servicio de ayuda domiciliaria hace seis años. El contrato era para cuatro años y prorrogable otros dos, plazo que concluirá en marzo. Entonces, el Ayuntamiento deberá volver a convocar un concurso.
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