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Pepe Simancas - Viernes, 10 de Septiembre de 2010 - Actualizado a las 04:30h
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Rodríguez-Pose, ayer en la sede de Orkestra en Donostia. (Foto: Ainara Garcia)
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Donostia. El Instituto Vasco de Competitividad (Orkestra) celebra entre el miércoles y hoy en Donostia el primer encuentro internacional sobre Territorios Innovadores y Competitivos, un evento patrocinado por el Ayuntamiento de la capital guipuzcoana y Estrategia de Donostia-San Sebastián, en el que profesionales y académicos están analizando los últimos desarrollos y tendencias en competitividad e innovación de las regiones. Andrés Rodríguez-Pose ofreció la conferencia titulada ¿Son los clústers la solución?, en la que habló del futuro de este modelo de asociacionismo empresarial.
¿Está la política de clústers en entredicho?
No. Lo que se ha puesto en duda es la divinización que se ha hecho de los clústers. Aquéllos que mejor funcionan han sido tomados como ejemplos de éxito y trasladados, a través de políticas de desarrollo, a diferentes territorios, en algunos casos de un modo equivocado. Se ha propiciado la puesta en marcha de clústers en todas partes, en países avanzados y en los que están en vías de desarrollo.
Y han surgido problemas, ¿no?
El principal problema es que no han existido estudios que analizaran si la presencia de clústers funcionaba, sobre todo en relación con las políticas de I+D, de formación, de infraestructuras, etc. Acabo de presentar un estudio que cubre ese hueco.
¿Cuáles son sus conclusiones?
Lo hemos hecho para toda Europa, analizando las 152 regiones de la UE entre los años 1995 y 2006. Hemos medido la presencia de clústers, la intensidad del empleo, el grado de especialización, el tamaño del clúster principal, entre otras cuestiones. Y lo hemos comparado con las condiciones sociales de cada territorio, esto es, el nivel educativo, la demografía, las instituciones, las políticas de I+D, etc. Los resultados dicen que lo que más determina el crecimiento de los clústers es que el territorio disponga de condiciones socioeconómicas adecuadas, educación avanzada y mano de obra cualificada.
Y eso no sucede en todos los territorios, ¿verdad?
No, claro. En regiones periféricas con condiciones negativas hay que mejorar las instituciones, el capital humano, el tejido empresarial... En regiones más avanzadas, con condiciones básicas fuertes, la innovación funciona bien y también la política de clústers.
Euskadi y Gipuzkoa están entre esas últimas, ¿no?
Sí, por supuesto. Donde hay más nivel de condiciones de base, sectores públicos y privados avanzados, mano de obra formada, la política de clústers ha avanzado bastante bien. La cuestión es que se ha tratado de hacer este tipo de políticas en lugares donde no había esas bases, algo que ha sucedido en la mayoría de las regiones españolas. Se ha hecho la política de clústers copiando miméticamente otros modelos sin tener en cuenta las condiciones de cada territorio.
¿Tal vez se ha denominado clúster a cualquier cosa, cualquier asociación?
Sí. Una cosa es llamarse clúster y otra es serlo. Hay muchos que se autodenominan clústers y, en realidad, tienen escasas empresas, que además son pequeñas y con poca mentalidad innovadora. Ha habido muchos incentivos para que las empresas constituyeran clústers, lo que en cierta medida ha llevado a vulgarizar este modelo y a que muchos hayan fracasado.
¿Acaso van a desaparecer muchos clústers?
Hombre. Los clústers tienen su ciclo de vida. Permanecerán aquéllos que tengan capacidad para reinventarse. Por ejemplo, en Italia los clústers fueron muy bien en las décadas de los 70 y 80, siendo un auténtico paradigma. En cambio, en los siguientes veinte años a unos clústers italianos les siguió yendo bien y a otros muy mal. Los primeros fueron aquéllos que consiguieron externalizarse, sacando la producción a otros países y desarrollando una actividad innovadora de alto nivel en Italia. En cambio, los que trataron de mantener el empleo en el país son los que más sufrieron.
Lo que sucede es que la deslocalización es muy impopular...
Ya, pero no se puede tratar de mantener de forma artificial una producción que es poco rentable. Queremos conservar la producción del juguete en Levante pero el cliente quiere productos con menor precio. ¿Qué es mejor, intentar mantener empresas que van a desaparecer o compañías que apuestan por la innovación y que ayudan a incrementar la competitividad de tu país?
¿No hay una cierta carencia de interconexión entre los clústers de un territorio y entre los de diferentes regiones?
Sí. Por ejemplo, en Noruega se están dando cuenta de que los clústers que mejor funcionan son los que tienen una mayor conexión con el exterior. Hace falta un flujo constante de conocimiento, de talento, de renovación continua de ideas. En Silicon Valley se hace y en Noruega no. Por eso este país está trabajando actualmente en crear conexiones de conocimiento, enviando a sus expertos a otros países para adoptar nuevas percepciones. Respecto a la conexión entre clústers de un mismo territorio, estas asociaciones se benefician mucho más cuando están en sectores interrelacionados. Pero si eso no existe, es difícil de generar. Esto se desarrolla bien en las grandes aglomeraciones, como pueden ser Nueva York, Londres o el propio Silicon Valley, muy unido a la conurbación de San Francisco. Para las economías pequeñas es mucho más complicado.
"La política de clústers ha avanzado muy bien en Euskadi y Gipuzkoa, no así en la mayoría de regiones españolas"
Gracias por su comentario
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