Publicidad
[Entrar | Registrarse]
En bares, restaurantes y cafeterías destacan que existe un tipo de "turista diésel, que anda mucho y gasta poco"
aitor anuncibay - Viernes, 6 de Agosto de 2010 - Actualizado a las 04:27h
votos
comentarios
Un grupo de turistas escoge pintxos en un bar de la Parte Vieja de Donostia . (Foto: ruben plaza)
Vista:
Donostia. Las calles rebosan gente, las carreteras sufren retenciones y los hoteles, bares y restaurantes alcanzan el colapso algunas jornadas. Éste es el panorama agosteño en Gipuzkoa, al menos, en la zona costera, con Donostia a la cabeza.
La tendencia al alza del turismo desde inicio de año parece que se ratifica durante este verano. Sin embargo, cantidad no es sinónimo de mayores ingresos. La crisis ha encogido los bolsillos de millones de ciudadanos en todo el mundo, lo que también repercute en las cajas registradoras de los establecimientos relacionados con el turismo. "Es verdad que la tendencia en el consumo está a la baja de forma clara y evidente. En nuestro caso, se percibe una reducción en comida y en servicio de habitaciones", confirma Joxean Arratibel, secretario general de la Asociación de Empresarios Hoteleros de Gipuzkoa (Aspagi).
El portavoz de los establecimientos de hospedaje remarca que, en su caso, resulta más dificultoso conocer el cambio de hábitos de los clientes debido a que muchos de ellos comen fuera de los hoteles ante la fama de la gastronomía vasca. "El visitante de Madrid y Barcelona no suele comer en el hotel, sino que picotea pintxos en bares, como los de la Parte Vieja de Donostia, o en locales emblemáticos de otras localidades", señala Arratibel.
El turista que sí rompe esta tendencia es el norteamericano, cuya afluencia ha crecido en los últimos meses, empujado por el refortalecimiento del dólar frente al euro. Estos clientes, detalla Arratibel, "sí que utilizan el servicio de habitaciones con más asiduidad".
Precisamente, en la habitación hotelera es donde se constata el caso contrario: los clientes comen en ella, pero productos adquiridos fuera. "Se ve que comen más en el propio hotel, pero después de comprar en el supermercado", resalta Arratibel.
selectivo Los propietarios de bares, cafeterías y restaurantes también han detectado este bajón del gasto de los turistas. De hecho, según describe el secretario general de la Asociación de Hosteleros de Gipuzkoa, Kino Fernández, el crecimiento del turismo en los primeros meses del año, cercano al 12%, no es extrapolable al consumo en los establecimientos, donde sólo ha aumentado un 1%. "El consumo medio está siendo inferior. Hay un turista diesel, que anda mucho y gasta poco. Con la crisis, la gente se ha vuelto más selectiva, ajustan mucho más el gasto", subraya Fernández.
Unido a ello, un aspecto que no ha pasado desapercibido para los profesionales que están detrás de la barra es la cantidad de personas que abarrotan los establecimientos pero que, sin embargo, no consumen producto alguno. Esta circunstancia ha provocado entre algún hostelero tantear la posibilidad de buscar una solución. "Hay un pub en la Parte Vieja de Donostia que se ha planteado cobrar entrada para compensar la falta de clientes. Hay mucha gente, pero pocos piden consumición", manifiesta Fernández.
El portavoz de los hosteleros guipuzcoanos observa que, ahora, la tendencia entre los turistas es tomarse "un pintxo, cuando hace unos años comían dos o tres". Además, el recurso del menú del día se encuentra en aumento. "El gasto en bares y restaurantes no depende tanto de la afluencia de visitantes, sino de la recuperación económica", pormenoriza Fernández.
Con todo, Fernández celebra que uno de los principales ganchos del territorio sea la gastronomía, lo que facilita que los turistas tiendan a consumir comidas y bebidas.
Los comercios en general también comparten esta percepción de que el mayor número de turistas no se traduce en más ingresos. Así, el presidente de la Federación Mercantil de Gipuzkoa, Fernando Amunarriz, resalta que "la gente gasta menos aunque cobre el mismo sueldo".
La clientela del resto del Estado ha aumentado durante este verano debido a que, con la crisis, se recorta el gasto en los desplazamientos. Esta clientela tiende a gastar más que la llegada desde otros lugares, aunque las estrecheces económicas también han provocado que este segmento cierre el puño. "Hay más movimiento de turismo, pero sí es verdad que no está gastando con la misma alegría", concluye Amunarriz.
Gracias por su comentario
Publicidad
16:58
16:19
13:22
13:07
13:01
12:45
Publicidad
El arte, a pie de calle en Deba
Ocho esculturas embellecen espacios públicos de la localidad este verano
El programa de la Semana Grande suprime los bailables
Publicidad