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El Camino es duro, pero la solidaridad está más presente a medida que avanza el viaje
Ander Egiluz - Domingo, 13 de Junio de 2010 - Actualizado a las 08:37h
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Vista:
Kilómetros:
l Desde Orreaga a Santiago. La aventura comenzó en la localidad navarra de Orreaga y acabó en Santiago de Compostela.
750
¿por qué peregrinar a Santiago? Es la primera pregunta que viene a la cabeza cuando se sabe que alguien se embarcará en ese largo viaje, o cuando a uno mismo le empieza a picar el gusanillo por dentro. ¿Qué pretende encontrarse uno en el Camino? ¿Qué se espera de esta ruta?
Los tiempos han cambiado mucho en mil años; desde la época en la que la falta de medios era tan preocupante como los peligros de la ruta y la ruta de hoy en día, cuando el mismo Camino, en algunas zonas, ha llegado a sufrir desviaciones por meros intereses económicos. El Camino sembraba riqueza y bonanza allá por donde pasara pero, en la actualidad, da la sensación de que ese fruto haya derrocado a su impulsor.
Tristemente, por algunos sitios por los que transcurre el Camino, su entorno parece no enterarse de qué trata esta senda: hay zonas en las que la pista avanza paralela a la estruendosa autopista, localidades en las que el peregrino se ve forzado a visitar todas y cada una de las calles de tabernas y restaurantes porque la flecha amarilla así se lo indica… Sin embargo, ninguno de esos intentos -premeditados unos y resultado de la ignorancia otros- de desvirtuar la ruta de las estrellas consigue deshacer el halo espiritual que lo resguarda. Y, por supuesto, Cronos, la deidad del tiempo, siempre apremiante, pierde toda su influencia. "El Camino es un acto de rebeldía contra esta sociedad enferma de estrés y avaricia", reflexionaba una alicantina a los pies del Alto del Perdón, en Navarra. El Camino, sin peregrinos, no sería el Camino. Porque aunque físico y tangible, ante todo, es un periplo interior. Caminante no hay camino…
algo único Motivaciones religiosas, deportivas u otras son las opciones que prevé la Oficina del Peregrino, en Santiago, a la hora de entregar La Compostela -título que acredita que se ha realizado la peregrinación-. Pero siendo cual fuere la idea con la que uno deja la comodidad del hogar para andar el Camino, ésta se enriquece en la llegada a la Catedral de Santiago. "Lo más bonito del camino es que, a pesar de su dificultad, no ves a nadie quejarse; nadie tiene malos gestos y se guarda el sufrimiento para sus adentros", decía un peregrino al día siguiente de concluir la ruta. El Camino es duro, sí. En bicicleta, a pie, a caballo. No es un camino de rosas; es un camino de estrellas y Santiago, un gran campo de luceros. "El Camino de Santiago es el Camino de las estrellas", me escribió un amigo. "Pero la única estrella que busca el peregrino, el bicigrino o el equinogrino es la suya propia. Todos quieren encontrar, al final del Camino, su luz".
La solidaridad deja de ser un valor excepcional y se va sintiendo más presente a medida que se avanza en el viaje. Lo mejor del Camino es la gente que, buscando su estrella interior, ayuda a que brille con fuerza la de los demás.
Tiempo:
l Casi cuatro días. Es lo que se ha tardado en cubrir los 750 kilómetros que separan Orreaga de Santiago de Compostela.
90h10"
Etapas:
l Diez largas jornadas. El Camino de Santiago se ha cubierto en etapas, lo que supone una media de 75 kilómetros por etapa.
10
Presupuesto:
l Dinero de bolsillo. Cuando salimos de Orreaga contábamos en el bolsillo con 500 euros para recorrer todo el Camino.
500€
Gasto:
l Aventura barata. Conseguimos llegar a Santiago de Compostela sin problemas económicos e incluso con un superávit de 162,7 euros.
337,3€
Gracias por su comentario
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