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El portavoz del Grupo Vasco en el Congreso de los Diputados, Josu Erkoreka, cree que el cambio de rumbo económico de Zapatero confirma su escaso rigor y sus improvisaciones, pero no duda que los recortes afectarán a todos los ciudadanos vascos igual que en el Estado
Xabier Aja - Viernes, 14 de Mayo de 2010 - Actualizado a las 07:45h.
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Josu Erkoreka. (EFE)
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Donostia. "A perro flaco todo son pulgas", así definió en un primer momento el portavoz del PNV, Josu Erkoreka, las medidas de ajuste anunciadas por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, el miércoles, para poder reducir el déficit público y alejar el fantasma del colapso de la economía del Estado español cuyas emisiones de deuda se han encarecido sobremanera en los últimos tiempos. Erkoreka no tiene duda de que las medidas "duras y drásticas" son inaplazables porque el elevado déficit público es "insoslayable".
¿Los recortes salariales, inversores y sociales anunciados por el Gobierno español afectarán a Euskadi?
En principio sí afectarán totalmente porque las medidas adoptadas con carácter general respecto al sistema de pensiones, al ser único para todo el Estado, afecta igualmente a los ciudadanos vascos, a los madrileños o a los catalanes. Y en las propuestas que tienen relación con las administraciones públicas, -CC.AA., diputaciones, ayuntamientos-, en lo tocante a los salarios de los funcionarios públicos, el Gobierno español tiene previsto invocar los artículos de la Constitución que le permiten alegar su carácter básico. Son normas que tienen que ver con la función pública o con la ordenación general de la economía y señalan que serán de aplicación a todas las administraciones públicas y, por tanto, también a la vascas, ya sean autonómicas, forales y locales.
Estas medidas si se articulan por un Real Decreto tienen que convalidarse después en el Congreso de los Diputados ¿Con qué mayoría puede sacar adelante el PSOE las mismas?
Primero hay que conocer el alcance y contenido de las medidas porque ayer Zapatero hizo públicos los titulares pero falta conocer los detalles. Hoy mismo (por ayer) se ha conocido por el testimonio de los representantes sindicales de UGT y CC.OO. que se han entrevistado con Zapatero que hay una letra pequeña y unos contenidos que desconocemos. Por lo tanto es difícil calibrar que apoyos puede tener. De entrada las críticas han sido generalizadas, no tanto en el fondo, más bien en las formas o modo en que se han presentado las propuestas.
¿El discurso de Zapatero supone un viraje total con el que ha mantenido durante la legislatura?
Sí. Porque su trayectoria política no podía augurar esto. Hasta el miércoles decía unas cosas y ahora otras entrando en una contradicción total. Por todo ello no veo fácil el que pueda obtener apoyos en la cámara.
¿El cambio de política económica del Gobierno español confirmaría la falta de credibilidad que se le achaca a José Luis Rodríguez Zapatero?
Es una edición más de la misma fotografía. Ya sabíamos de su falta de rigor a la hora de gobernar, con bandazos, con ocurrencias, con improvisaciones continuas. Y esta es una muestra más de lo que ha hecho desde la presidencia del Gobierno español.
¿Ha sido una sorpresa la adopción de estas propuestas de contención del gasto o han llegado con retraso como señala la mayoría de la sociedad?
Después de las medidas adoptadas en Europa para combatir la crisis estaba cantado que estas propuestas de ajuste tenían que llegar al Estado español. En toda Europa se habían adoptado medidas en la misma dirección pero en algunos países, Alemania y otros, ya se habían puesto en marcha con antelación iniciativas para evitar un deterioro tal de la economía de forma que el ajuste fuese menos duro.
Pero ¿qué se puede esperar de un señor que ha estado negando la crisis hasta anteayer? Zapatero había elaborado un discurso en el que decía que la respuesta a la crisis económica internacional era ideológica. Pensaba que había diferentes soluciones, según desde la posición ideológica que se plantease la lucha contra la citada crisis: de derechas o de izquierdas. Se aferró a este último planteamiento señalando que nunca iba a tocar las políticas sociales Y sin embargo el miércoles dio la vuelta a su planteamiento.
¿Su grupo político cree que serán necesarias otras medidas de ajuste adicionales para afrontar la complicada situación como pudiera ser la reforma laboral?
Hay una realidad que está ahí y sigue sin resolverse que es la reforma laboral. Está pendiente y este retraso sistemático esta siendo, por sí mismo, un motivo de incertidumbre que no ayuda en nada a generar empleo. Es muy negativo para la economía porque empresas que están empezando a notar una cierta recuperación y que pudieran plantearse contratar no lo hacen por la incertidumbre existente sobre el marco regulatorio laboral y esperan hasta que se clarifique y sepan qué tipo de contratos van a disponer. Que Zapatero se haya inhibido de este tema y no haya asumido la responsabilidad del gobernante dejando en manos del diálogo social entre las partes el contenido de la reforma está retrasando tanto la misma que esa dilación perjudica al mercado de trabajo.
¿Qué límites considera el PNV que hay que preservar en esta fase de ajustes?
Si el ajuste en los términos planteados es imprescindible, hay dos límites que no estamos dispuestos a sobrepasar. Y esos límites que no deberían ser desatendidos por los presupuestos públicos son el mantenimiento de la red social de ayudas y resistencia para hacer frente a la crisis y la otra es la continuación de las inversiones que ayudan a la mejora de la competitividad y la innovación. La reducción de las inversiones va a repercutir en la actividad económica sin duda. Se va a dar un menor crecimiento y ello va a suponer menores ingresos fiscales lo que también afecta al negativamente al déficit.
¿Hay un intento, con la excusa de la crisis, por parte de la administración del Estado de recuperar competencias autonómicas como parece acontecer en las cajas de ahorros?
Nosotros nos tememos que sí. El acuerdo para proceder a la reconversión de las cajas de ahorros pactado entre el PSOE y el PP, en la entrevista de Zapatero con Rajoy de hace unos días, apunta en la citada dirección. Dicho esto, la verdad es que la economía es el gran pretexto, -desde que se constituyó el actual Estado de las Autonomías-, esgrimido por la administración central para menoscabar competencias autonómicas. Con motivo de la denominada ordenación general de la economía se ha entrado de hoz y coz en ámbitos sectoriales reservados a las comunidades autónomas, como industria, turismo etc. En las cajas de ahorros está cantado y la crisis será un pretexto para invadir nuestras competencias. Este es el gran temor que tenemos.
¿Qué se siente cuando la CAV ha hecho los deberes económicos durante años, tiene el menor nivel de endeudamiento del Estado español y casi la cuarta parte que la CC.AA. más endeudada, la valenciana, controlada por el PP, y ahora tiene que apretarse el cinturón como todas?
Se siente un inmensa frustración. Cuando se ha compartido espacio con otros que no hacen los deberes como se debe, son negligentes y nos arrastran a situaciones, como la actual, a las que, por nuestra gestión, no estábamos abocados, el resultado es muy frustrante.

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