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AINARA LOZANO - Jueves, 6 de Mayo de 2010 - Actualizado a las 07:52h
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La musicoterapeuta María Rodríguez posa en el jardín de Ebro-Etxea, donde impartirá los cursos. (Foto: A.L.)
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ZARAUTZ. El edificio Ebro-Etxea de Zarautz acogerá dos talleres de estimulación musical dirigidos a las familias: embarazadas y con niños pequeños (de entre 0 y 3 años). Así, a partir de esta semana, las sesiones se desarrollarán los sábados, de 11.00 a 12.00 horas, siendo un total de siete clases. El precio de cada curso es de 95 euros. La musicoterapeuta María Rodríguez se centrará en "crear un vínculo entre los niños y los padres" a través de la música. Aunque al curso para las familias con hijos ya se ha apuntado gente, aún no lo ha hecho nadie para el de las embarazadas. Rodríguez anima a hacerlo porque "es una experiencia muy bonita y un espacio para la libertad". Los interesados pueden apuntarse acudiendo a Ebro-Etxea y preguntando por Artezaleak, organizadora de los cursos, o llamando al 943 835568.
¿Cuánto tiempo lleva dedicándose a la musicoterapia?
Unos diez años. Estudié música en el Conservatorio de Donostia y luego hice durante dos años el posgrado de Musicoterapia en Bilbao. Después decidí ir a Argentina para sacarme la licenciatura porque allí la especialidad está incluida dentro de todas las instituciones. Está reconocido a nivel estatal. Es una disciplina que la encuentras dentro de la medicina también y se trabaja mucho el psicoanálisis. Existen musicoterapeutas en todos los ámbitos sociales como residencias de ancianos, colegios, hospitales... Es una carrera muy completa y con mucha formación. Aquí, aún no está reglada por el Ministerio de Educación.
¿Y cómo fue la experiencia en Argentina?
Fue una experiencia fabulosa. Estuve cinco años allí y tuve prácticas desde el primer curso. Trabajé con niños con autismo, con gente que vivía en la calle... era una formación muy variada. Se veía de todo porque había muchos ciudadanos con enfermedades psiquiátricas que no están tratadas, pero siempre iba acompañada por un profesional de allí. Lo que pasa es que tenía que observar y luego actuar, y a veces era difícil. Desde que empecé a formarme no he parado y cada vez me especializo en algún área. Ahora me centro en embarazadas y niños pequeños.
Este sábado arrancará con dos cursos de musicoterapia en Zarautz. ¿Se ha apuntado mucha gente?
En el curso para las familias hay bastante gente apuntada, pero todavía no se ha creado ningún grupo para las embarazadas y es una pena. Aunque suscita mucho interés y parezca mentira, es un programa que cuesta sacarlo. A las embarazadas les cuesta apuntarse. Desde que llevo ejerciendo sólo he podido llevar a cabo un programa similar en Eibar. Fue una experiencia muy bonita con siete mujeres. Se creó un vínculo entre ellas y compartían vivencias. Crear música entre todas es muy enriquecedor. Quizá no se decidan a apuntarse porque aunque esté de moda, no saben exactamente de qué va, se piensan que estarán sólo tumbadas escuchando música.
¿En qué consiste?
Se trata de utilizar técnicas musicoterapéuticas que permiten favorecer la comunicación y expresión de inquietudes de las mujeres ante la nueva etapa, así como establecer una comunicación afectiva en el bebé. De este modo, si el curso sale adelante en Zarautz, buscaremos actividades para compartir con otras embarazadas, creando música para el hijo y fomentando el vínculo con él. Además, trabajo con instrumentos de percusión de fácil manejo.
¿En qué sentido favorece la musicoterapia a las embarazadas?
En todos. La música tiene lenguaje, ritmo, creatividad y una imaginación asociada y con la musicoterapia se mezclan las emociones de la madre con las del bebé. Al ser un lenguaje universal, se crea un vínculo enorme entre madre e hijo. Las embarazadas trabajan y andan de aquí para allá sin ser conscientes muchas veces de lo que les está pasando. Tienen mucho cúmulo de estrés y ansiedad y esta terapia ofrece un espacio de libertad para explorar. Si la melodía tranquiliza a la madre, esa sensación será transmitida al niño. Y es que el bebé, al quinto mes de gestación ya puede escuchar y podemos empezar a cantarle, leerle poemas, rimas... si le estimulamos de manera continua, al nacer será capaz de reconocer la canción. Yo también tengo un hijo de tres años y mi forma de comunicarme con él es la música. Me cuesta más expresarme con palabras.
¿Y cómo se desarrollará el curso para familias con niños pequeños?
Serán clases donde los progenitores interactuarán constantemente en las actividades con sus niños, tocando instrumentos, cantando o bailando. Se trata de compartir un tiempo en familia y favorecer el desarrollo global del niño, tomando la música y el movimiento como recursos para el desarrollo físico, emocional, cognitivo y social. Al principio cuesta llevarlo a cabo porque los padres y madres tienen miedo de lo que pensarán los demás. Luego, se animan y es bonito ver cómo se sorprenden.
"Tengo un hijo de tres años y mi forma de comunicarme con él desde que nació ha sido la música"
· Su txoko guipuzcoano favorito: Donostia me gusta mucho. Estudié allí y me agrada pasear por La Concha, me relaja.
· Un paisaje idílico: El Parque de Pagoeta de Aia me parece un paisaje espectacular.
· Un monte: Suelo visitar muchas playas de Gipuzkoa en verano pero me gusta venir a la de Zarautz, aunque suele estar repleta de gente. También visito la de Hendaia, es una playa muy grande y tranquila.
· Una playa: A Arrate, el más cercano a la localidad donde vivo (Eibar) he subido desde pequeña muchas veces y me trae muy buenos recuerdos.
· Una fiesta o evento: Antes solía ir muchísimo a los Carnavales de Tolosa. Es un evento que me encanta, por su ambiente festivo y colorido.
Gracias por su comentario
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