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la sociedad pública cumplió la normativa legal en 2006 y 2007, pero no en 2005
El Tribunal Vasco de Cuentas Públicas saca a la luz el informe sobre la construcción del Museo Balenciaga
ruth pérez de anucita - Jueves, 1 de Abril de 2010 - Actualizado a las 10:18h
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Obreros trabajan en el museo de Getaria, en una imagen tomada este invierno. (Foto: javi colmenero)
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Donostia. El Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (TVCP) hizo público ayer un informe sobre Berroeta Aldamar, la sociedad pública integrada por la Diputación de Gipuzkoa, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Getaria encargada de la construcción del edificio del Museo Balenciaga. El informe se ciñe a 2005, 2006 y 2007, los años en las que las instituciones vascas intentaron tomar las riendas del proyecto y corregir las irregularidades que empezaban a salir a la luz. Según el TVCP, lo consiguieron a medias: Berroeta Aldamar cumplió "razonablemente" con la normativa en 2006 y 2007, pero no así en 2005.
Las conclusiones que se desprenden del informe están en la línea de las tesis de la comisión de investigación del Parlamento Vasco: las instituciones fallaron por omisión, por falta de control de la inversión pública. El informe es un listado de sobrecostes y actuaciones incorrectas, más y menos graves, la mayoría conocidas por la opinión pública, aunque el TVCP también revela nuevos datos. Por ejemplo, entre 2005 y 2007, en concepto de "honorarios" Berroeta Aldamar otorgó 626.000 euros a Hemen Art (cuyo propietario es el arquitecto Julián Argilagos) y al adjudicatario del contrato Desarrollo, seguimiento y control del proyecto de ejecución (Rolando Paciel). En ese tiempo, Argilagos supervisaba el proyecto desde Estados Unidos y Paciel era su representante en Getaria.
Un año después, el Ministerio Fiscal les incluía a ambos en la querella presentada contra Mariano Camio. La instrucción judicial permanece paralizada porque el arquitecto se encuentra en paradero desconocido. El caso de Desarrollo, seguimiento y control del proyecto de ejecución es particularmente grave porque el Colegio de Arquitectos Vasco Navarro luego decidiría que no era "necesario". Como remate, este contrato fue rescindido el 8 de marzo de 2007, coincidiendo con la dimisión de Camio, por lo que el adjudicatario del contrato presentó una demanda y el juzgado obligó a Berroeta Aldamar a abonar una indemnización de 20.000 euros, más 4.000 de intereses y costas.
fecha clave El trabajo del TVCP, que contempla la "revisión de la legalidad en materia de contratación de bienes y servicios, subvenciones recibidas" y otras "normas legales" y fue aprobado el pasado 4 de marzo "por unanimidad" de los miembros del Pleno, parte de la denuncia de Berroeta Aldamar y la Fundación contra Camio. La querella se produce por "diversas actuaciones realizadas entre 2001 y 2005 ("pagos por trabajos no realizados, facturas manipuladas...", especifica) relacionadas con Julián Argilagos, apoderado y accionista único de Hemen Art SLU, la sociedad contratada por la Fundación para la redacción del diseño de construcción del museo y del proyecto de interiorismo.
El documento de TVCP deja claro dos aspectos: que las irregularidades, salvo algunos detalles, se desarrollaron antes de que se fundara la sociedad Berroeta Aldamar, es decir, centra los problemas en los años en los que sólo existía la Fundación Balenciaga, integrada por patronos a título individual y dos instituciones, el Ayuntamiento de Getaria y el Ministerio de Cultura.
Pero hay otra fecha clave en la historia del museo, y ésta sí pertenece al periodo examinado por el Tribunal de Cuentas: en noviembre de 2005 "el consejo de administración de la sociedad aprobó subrogarse en todos los contratos y adjudicaciones en vigor y comprometidas hasta esa fecha" por la Fundación Balenciaga para la construcción de la segunda fase del museo "sin existir detalle de cuáles eran los contratos y adjudicaciones y sin suscribir documento jurídico alguno".
Entre esos documentos a los que da luz verde Berroeta Aldamar sin conocerlos en profundidad, figuraban dos anexos firmados por Camio el 20 de julio y el 19 de septiembre de 2005, en el periodo que transcurre entre la sociedad pública que iba a controlar la inversión de dinero público y la celebración de esa primera reunión. En esos anexos se reconocía un incremento del presupuesto de ejecución del museo del 127% que, recuerda el informe, "conllevó la correspondiente actualización de honorarios" de Argilagos. Además, según el TVCP, "se redujeron las obligaciones del contratista, limitándolas, desde ese momento, a la supervisión y asesoramiento desde Estados Unidos de la empresa que lleve a cabo el proyecto de ejecución". Camio, en sus alegaciones, rechazó que se "reduzcan sus obligaciones" y enmarcó la contratación de servicios que el Colegio de Arquitectos considera innecesarios en el carácter "singular" del proyecto.
incumplimiento Al margen de las grandes cifras, el TVCP cita también que la sociedad no fue auditada en 2006, aunque ese ejercicio "estaba sujeto a la obligación de ser auditado"; que un contrato de construcción -para un muro cortina y cubierta- por 2.520 euros fue adjudicada a la oferta valorada en segundo lugar por resultar más barata que la que obtuvo mayor puntuación, "incumpliendo los criterios de selección" establecidos en el pliego del concurso; o el quebrantamiento de los principios de publicidad en la adjudicación de los servicios de vigilancia de la obra, sobre lo que la Diputación ha alegado que se hizo por "urgencia", ya que se habían producido "actos vandálicos" ("rotura de lunas",...).
El informe observa costes por mala previsión: en 2007 se abonaron en concepto de gastos financieros 76.000 euros por retraso en el pago de las facturas (a un tipo de interés superior al 12% anual). "Se deberían elaborar previsiones de tesorería que permitan detectar periodos de falta de liquidez, para así poder disponer de recursos menos gravosos para la sociedad", recomienda el tribunal.
En los contratos también aprecia actuaciones incorrectas: "Aunque la solicitud de licencia de obras data del 2 de junio de 2005, la concesión no se produjo hasta el 11 de mayo de 2007, cuando se llevaban ejecutadas obras por importe de 6,6 millones de euros". Además, la obra permaneció sin seguro de construcción "hasta el 8 de agosto de 2007, momento en que la ejecución de la obra ascendía a 9,5 millones de euros". La sociedad tampoco disponía hasta esa fecha de seguro de responsabilidad civil. Y en mayo de 2007 se abonaron dos facturas en concepto de proyecto museográfico por importe de 60.000 euros "sin existir contrato firmado". Finalmente, se encargó a la empresa donostiarra K6, que finalizó el proyecto de contenidos el mes pasado.
El TVCP concluye que el coste de las obras del Museo Balenciaga "incluido los honorarios sobrepasará los 21 millones de euros".
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