Publicidad
[Entrar | Registrarse]
EFE - Jueves, 11 de Marzo de 2010 - Actualizado a las 18:21h
votos
comentarios
Ninguno de los múltiples golpes que sufrió el guardia civil que falleció tras una paliza en Irun era mortal, si bien uno de ellos le habría hecho perder el conocimiento y, al quedar tendido boca arriba, se asfixió con su propia lengua.
Esta es la principal conclusión que se desprende de la declaración de
los dos médicos forenses que han comparecido hoy en la cuarta jornada
del juicio con jurado contra un hombre para el que el fiscal y la
acusación particular pide 14 años de cárcel por matar presuntamente a un
guardia civil fuera de servicio el día de Año Nuevo de 2009 en una
discoteca de Irun.
El testimonio de los dos profesionales que practicaron la autopsia al
cadáver resulta de gran importancia ya que, a partir de esta declaración
y otras pruebas practicadas durante el juicio, el fiscal y la acusación
particular intentarán demostrar mañana en sus informes que existió una
relación de causa-efecto entre los golpes recibidos por la víctima y su
muerte, mientras que la defensa sostendrá que el deceso respondió a un
cúmulo de circunstancias sin las cuales el guardia seguiría vivo.
En la jornada de hoy, los forenses han señalado que ninguno de los
múltiples golpes que recibió la víctima en distintas partes del cuerpo
resultaba mortal, ni siquiera en su conjunto, si bien a preguntas del
fiscal, han admitido que un impacto que la víctima recibió en la cabeza
le provocó un "cefalohematoma" y habría sido el responsable de su
desvanecimiento, tras lo que murió asfixiado.
Los forenses han considerado "poco probable" que la víctima se hiciera
este golpe al caer al suelo y han dado a entender que habría sido
consecuencia de uno de los impactos que recibió durante la agresión,
cuando ya estaba tendido en el suelo.
Estos profesionales han explicado que la inconsciencia de la víctima
llevó aparejado una relajación muscular que hizo que su lengua cayera
hacia atrás y propició una falta de oxigenación en el cerebro.
Han admitido también que la ingesta de alcohol por parte de la víctima
podría haber facilitado esa relajación muscular, pero han subrayado al
mismo tiempo que su muerte se hubiera producido igualmente si no hubiera
tomado alcohol.
"POSTURA DE SEGURIDAD"
Los médicos han reconocido también que si el guardia no hubiera quedado
tendido boca arriba o si se le hubiera puesto rápidamente de forma
lateral, en una "postura de seguridad", probablemente no hubiera
fallecido. Además, han concretado que tan sólo el golpe de la cabeza
habría precisado asistencia médica por su "potencial lesividad", ya que
los demás podrían haber sanado por sí mismos.
También han puesto de relieve que entre tres y cinco minutos sin
posibilidad de que el cuerpo humano reciba oxígeno son suficientes para
entrar en parada cardiorespiratoria, aunque estas condiciones son
distintas según las personas y las condiciones de temperatura.
Además de los forenses, un perito médico presentado por la defensa ha
corroborado que la única lesión de cierta relevancia fue el golpe en la
cabeza y que, en cualquier caso, ninguna de ellas era mortal.
Este profesional también ha coincidido con los forenses en que
probablemente el guardia no habría muerto si hubiera estado tendido en
una postura distinta, porque el estar boca arriba fue lo que
"condicionó" la muerte por asfixia.
Además de estos tres médicos, en el juicio de hoy han declarado nuevos
testigos entre los que se encontraban varios empleados de la discoteca.
La vista continuará mañana con las conclusiones definitivas de las
partes y la exposición de los informes ante los jurados.
Gracias por su comentario
Publicidad
05:27
05:27
05:27
05:27
05:27
05:27
Publicidad
Publicidad