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Detienen a su pareja y a otro compañero con los que vivía como sospechosos
Se culpabilizan el uno al otro de haber matado a Elena, que era de origen gallego
A.U. Soto/A. Zabaleta - Lunes, 18 de Enero de 2010 - Actualizado a las 07:38h
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Una patrulla de la Ertzaintza. (Gorka Estrada)
Vista:
Tolosa. Elena, una indigente de origen gallego pero residente en Tolosa desde hace más de 20 años, se debatía a última hora de ayer entre la vida y la muerte tras sufrir una grave cuchillada en el cuello. Una batalla de la que, finalmente, salió perdiendo. Los dos hombres con los que vivía (Pablo y Txema) en una chabola del barrio de Monteskue donde la Policía la encontró, fueron detenidos posteriormente como sospechosos de la agresión. Ninguno de los dos había intentado huir del municipio.
"¿Pero qué ha pasado aquí?", se preguntaban todos los que atravesaban la calle Pablo Gorosabel a la altura del antiguo ayuntamiento, mientras eran desviados hacia la otra acera por los agentes de la Policía Municipal. La zona estaba acordonada a cal y canto, mientras policías locales y ertzainas buscaban el arma homicida incluso en los contenedores.
El acceso al antiguo ayuntamiento, a la iglesia Corazonistas o al apeadero de Renfe era imposible, porque todo estaba precintado, ya que la chabola donde se halló a la mujer herida se situaba justo detrás de las vías del tren. Una vivienda aislada junto a un terreno en el que Elena, que rondaba los 50 años de edad, compartía vida con Txema, con quien al parecer mantenía una relación sentimental, y Pablo, compañero de andanzas de la pareja.
Los tres son muy conocidos en Tolosa. "De toda la vida. Era gallega, pero vino hace muchos años con su marido Juan. Cuando vivía él las cosas le iban bien, pero luego murió y...", comentaba una vecina. Entonces empezaron los problemas para Elena. Su vida se torció, comenzó a mendigar e incluso fue internada en un psiquiátrico en Arrasate durante un tiempo.
Entre la vida y la muerte Pero ayer su camino se truncó del todo. A las 16.15 horas se recibió un aviso del propio Txema en SOS Deiak. Los primeros en llegar fueron los agentes de la Policía Municipal, que encontraron a la mujer con un corte en el cuello. Estaba en parada cardiorrespiratoria y, sin embargo, los sanitarios desplazados hasta el lugar pudieron reanimarla antes de trasladarla al Hospital Donostia.
Elena se encontraba en "estado crítico", tan mal que incluso no se atrevían a intervenirla quirúrgicamente. Finalmente, falleció en el propio centro hospitalario.
Pablo se convirtió en sospechoso desde el primer momento, puesto que Txema dijo a los agentes que el agresor de Elena había sido aquél a quien conocen como el portugués, y que dormía con ellos en la chabola. Pablo, de 49 años, fue arrestado por la Ertzaintza en un establecimiento del casco urbano. Poco después la Policía Municipal hizo lo propio con Txema, de 44 años, ya que existían contradicciones en ambos relatos y los dos detenidos se acusaban entre ellos.
La noticia comenzó a conocerse en Tolosa varias horas después de que se diera el aviso de la agresión. Muchos rumores daban ya por muerta a la víctima. ¿Pero Elena no está muerta?", se preguntaba una vecina frente al antiguo ayuntamiento. "Espero que salga adelante porque le tengo mucho cariño", añadía antes de conocerse que la mujer había fallecido.
Mendigaban en San Francisco La base de operaciones de Elena y sus compañeros era la iglesia de San Francisco. Allí solía estar pidiendo. Ayer, otra vecina aseguraba que había visto a Elena y a Txema sobre las 11.30 horas tomando sendos zuritos en el bar El Frontón "como siempre".
Otros la conocían por su paso por el barrio Amaroz, una zona alejada donde consiguió una vivienda protegida. Sin embargo, con el tiempo la perdió. "Tuvo problemas con los vecinos y, después, la llevaron a un psiquiátrico", explicó otra tolosarra.
Con el tiempo, regresó a la villa papelera, donde últimamente vivía en la chabola de Monteskue. La última semana se había marchado con Txema a Donostia, pero habían vuelto hace unos días. Era muy habitual ver a la extraña pareja junta, o acompañados por Pablo. Los tres vivían de la mendicidad, "aunque era ella la que manejaba el dinero", aseguraban quienes la conocían.
El alcalde de Tolosa, Jokin Bildarratz, que confirmó que la víctima y los detenidos son personas "muy conocidas", lamentó lo ocurrido y lo calificó como una "triste noticia para unas personas que ya tenían una vida triste".
Gracias por su comentario
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Definen al compañero de Rangel como un maltratador que sabía lo que hacía
Descartan que padezca un "trastorno de la personalidad" ni "ningún tipo de enfermedad mental".
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