Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Alberto palomera
inaugura en zarautz "el uliseonista"
El Photomuseum alberga una exposición de más de 50 fotografías que buscan estimular al espectador
Ruth Pérez de Anucita - Miércoles, 30 de Diciembre de 2009 - Actualizado a las 07:43h
votos
comentarios
Alberto Palomera (Javi Colmenero)
Vista:
Donostia. Frente a las franquicias del pensamiento, que restan identidad al mundo globalizado, reivindica un viaje "distinto", un recorrido "iniciático" presidido por "la capacidad de asombro". Frente a una sociedad gobernada por las "prisas", reclama "tiempo para mirar", que uno "no pase de puntillas" por la exposición (ni por la vida). El portador de estas ideas, Alberto Palomera, inauguró ayer en el Photomuseum El Uliseonista: un acrónimo que juega y funde los nombres de Ulises (en latín), Odiseo (en griego) e ilusionista (a Ulises se le considera el maestro del engaño: por sus trucos con el caballo de Troya, el Cíclope o los pretendientes de Penélope).
Habría quien, a partir de las ideas que propugna, jugaría con una cuarta palabra: iluso. Pero el fotógrafo vasco ya tiene una de recambio: "ilusión". "Lo que quiere ponernos en primera persona es la capacidad del hombre para construir su propio viaje, como Ulises, como Odiseo se construyó el suyo. Palomera todavía cree que el hombre es capaz de crear ilusiones y en ese camino nos encontramos", aseguran desde el museo.
La reflexión que plantea en Zarautz hasta el 14 de febrero se mueve por una consigna: "el diálogo emocional". "Creo que las imágenes consiguen inquietar, aunque mi forma de trabajar es velada. Doy pistas, pero no lo doy todo, me desnudo a medias. Dejo muchas puertas abiertas al espectador para que las complete", subraya. Esos indicios toman forma de nota manuscrita en el dibujo que abre cada una de las cuatro series que componen la muestra. "En una exposición fotográfica un espectador se puede quedar frío y yo le doy unas claves para entenderlas".
Ni banal ni mediocre ¿Cuáles son esos mensajes? En la primera serie, el uliseonista encarna actitudes del mundo contemporáneo que Palomera cuestiona. "Critico, con ironía y humor, la banalidad, la mediocridad o el tiempo de ocio: tenemos más pero lo disfrutamos menos, con mucha intensidad pero sin carga emocional", reflexiona el artista de Barakaldo. En la segunda, retrata al hombre de hoy, "con corbata y casco", para aludir a la necesidad y la imposibilidad de arrancarse las máscaras. "Lucha por quitárselas pero no puede", apunta.
El tercero es un juego: vestido con traje de surfista y un casco, dibuja una tabla en el suelo, la recorta y la utiliza para cabalgar sobre las olas, como si reprodujera el proceso de un dibujo animado. A Palomera siempre le ha seducido la idea de encantar los objetos. "Me gusta infundirles encantamiento a las obras de arte, que tengan vida propia, y eso lo consiguen los dibujos animados, ir más allá de sí mismos", explica. En la cuarta y última, Palomera aparece cubierto únicamente por un paño blanco para emular a Apeles el místico, bautizado como el padre de los pintores, del que no se conservan obras: el testimonio de su existencia ha llegado a través de los textos de Plinio el Viejo. De acuerdo a estos escritos, "sus cuadros eran los mejores de la Grecia preclásica". El artista utiliza el caballete como arma y se crucifica para rendir otro homenaje: al Cristo de Velázquez.
Todas las fotografías son en blanco y negro, salvo la película del final, que incorpora el color, el collage e imágenes de Zarautz realizadas para la ocasión. El pastiche es una narración sobre el concepto de viaje, en el que se mezclan el gran periplo literario, La Odisea de Homero, y la modernidad del Ulises de Joyce, del hombre que deambula, un recorrido en las antípodas de las visitas exprés a ruinas, de los trayectos de los que se vuelve cargado de fotografías y vacío de experiencias auténticas.
La propuesta de El Uliseonista nació en Bilbao, en una exposición de instalaciones inspiradas en el poema épico griego, que condujo a los responsables del Photomuseum a hacer una propuesta a este fotógrafo, nacido en Barakaldo y residente en Bilbao, que pinta desde muy pequeño, viendo a su padre entre lienzos y el olor aromático de la trementina. Desde los 14 años se enfrentaba diariamente al cuadro en blanco. La fotografía también le acompañó al principio -en la casa al lado de la suya, propiedad de su tía, destinaron una habitación roja para el revelado- pero la abandonó durante un largo periodo de tiempo porque le resultaba "muy esclava". Se volvió a "enganchar" con el método digital. "Aunque ahora tengo nostalgia de la habitación roja", ríe, dándose cuenta de la paradoja.
Después vino la Facultad de Bellas Artes . "Cuando llegué a la facultad, ya sabía pintar mucho. Al principio me parecía que no aprendía pero luego estuve muy bien porque Leioa es conceptual y apuesta por la vanguardia, por la modernidad, no es como Sevilla y Barcelona, que son escuelas mucho más conservadoras", recuerda.
botellas de champán Desde entonces, ha compaginado su trabajo en el estudio -pintura y fotografía, pero también murales y esculturas- con las clases en el instituto y esporádicamente en la facultad.
De su experiencia, ha extraído, al menos, una idea: "La clave es ilusionar, sin cabriolas ni carácter circense, ilusionar con la obra de arte, que, de alguna forma, transmita encantamiento. ¡Hoy en día hay tan mal arte en el mundo contemporáneo, en el que yo estoy metido!", lamenta. "Hay muchas malas obras avaladas por instituciones, que están pagando por estar en la modernidad. El arte contemporáneo se está retroalimentando de mucha obra vacía. Yo reivindico la que tiene contenido, un pequeño discurso que se pueda observar y disfrutar", reclama Palomera. "No me interesan los fuegos de artificio. Hoy se hacen obras sin carácter perdurable, son como botellas de champán, efímeras. Quiero que la obra perdure en la retina del espectador durante un tiempo y le haga reflexionar, que se haga preguntas. Que vea, no ya la obra, sino la vida de otra manera".
Gracias por su comentario
Publicidad
21:37
21:31
20:46
20:43
20:30
20:15
La oposición exigirá a Bildu que elabore un plan de activación económica
Piden concretar el futuro de proyectos como la gestión de residuos, el puerto exterior de Pasaia o Tabakalera.
Publicidad
Publicidad