Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa Grupo Noticias
josé ignacio munilla nuevo obispo de donostia

"Era previsible cierto revuelo ante mi nombramiento, porque todos conocemos el terreno y hay precedentes"

José Ignacio Munilla (Donostia, 1961) afirma que la mayoría de las comunidades cristianas ha acogido "con serenidad" su designación. Además, rehúye de etiquetas y pide "corrección fraterna" a las voces críticas que se han alzado en la Iglesia guipuzcoana

joseba imaz - Sábado, 28 de Noviembre de 2009 - Actualizado a las 10:15h

José Ignacio Munilla

El prelado José Ignacio Munilla Aguirre, de 48 años, posa tras haber sido nombrado nuevo obispo de Donostia (EFE)

Galería Noticia

donostia. Ante la exigencia del obispo de realizar la entrevista por escrito, el nuevo prelado de Donostia responde a las preguntas planteadas por este periódico a través del mail, desde la asamblea plenaria que esta semana ha celebrado en Madrid la Conferencia Episcopal.

¿Se esperaba el revuelo que ha creado su nombramiento como nuevo obispo?

Entiendo que ese "revuelo" haya alcanzado más eco mediático que la acogida serena de la mayoría de nuestras comunidades cristianas. Pero, sin embargo, nos equivocaríamos de lleno si nos quedásemos con esa foto parcial. Un cierto nivel de revuelo, era previsible, porque todos conocemos el terreno y hay precedentes.

Parece que la Iglesia palentina observa con tristeza su partida. ¿Cómo definiría su labor al frente de la diócesis en estos tres años?

Para mí ha sido una experiencia inolvidable. A lo largo de estos días he comentado que, si Zumarraga fue el lugar en el que aprendí a ser sacerdote, Palencia ha sido para mí una auténtica escuela de pastoreo episcopal… No sé cuánto habré podido aportar en estos tres años, pero yo he aprendido mucho.

Sin embargo, su nombramiento como nuevo obispo de Donostia ha ocasionado "preocupación, dolor e indignación" en un sector de cristianos comprometidos. ¿Es difícil ser profeta en la tierra de uno?

Está claro que las expectativas de esos sectores eran otras… Yo les respeto, sinceramente, pero al mismo tiempo añado que tenemos que dar un voto de confianza al Papa. Yo, por mi parte, quiero presentarme humildemente ante ellos, con la paz y la libertad de quien no ha buscado nada por su cuenta.

Le acusan de actuar por libre, de haber mostrado "una desafección manifiesta hacia las líneas pastorales diocesanas" mientras fue sacerdote en Zumarraga. ¿Es justa dicha percepción? ¿Hace autocrítica al respecto?

Hoy en día se está extendiendo un género de imputaciones, propias de blog de Internet, donde desde el anonimato, fácilmente, se lanza la piedra y se esconde la mano… Mi relación con los sacerdotes del arciprestazgo ha sido siempre cordial y leal, y desde luego, a mí nadie me ha formulado nunca ese tipo de acusaciones.

¿Le parece oportuno el documento crítico que ha hecho público este grupo de cristianos? ¿Entiende la llamada de estos cristianos a acogerle "con responsabilidad" pero "con actitud crítica constructiva y fraterna"?

La actitud crítica constructiva y responsable, la debemos tener siempre todos los cristianos, sin que deba ser nunca una excusa para la desafección. Uno de los mejores indicios de su autenticidad es la propia autocrítica, además de la apertura a la corrección fraterna.

La Iglesia guipuzcoana viene profundizando en los últimos años en los postulados del Concilio Vaticano II. ¿Seguirá en esa línea? ¿Qué impronta tratará de imprimir a la diócesis?

No se trata de una mera "línea" diocesana, sino del camino emprendido por la Iglesia Católica Universal. No olvidemos que el actual Papa fue uno de los peritos más destacados de aquel Concilio. Por lo pronto, en el presente Curso Pastoral, la Diócesis ha recibido unas pautas pastorales de D. Juan María Uriarte, que me parecen muy prácticas y esenciales. Es obvio que tenemos que continuar trabajando en su puesta en práctica.

¿Qué recuerdo tiene de la Iglesia de Gipuzkoa? ¿Qué diferencias observa entre la sociedad palentina y la guipuzcoana?

Los retos que afronta la Iglesia católica en occidente, son sustancialmente los mismos que en todos los lugares. El fenómeno de la secularización es omnipresente y se presenta ligado a una especie de globalización cultural, hasta el punto de generar una cultura de pensamiento único… Pero, al mismo tiempo, está claro que la labor de la Iglesia tiene que ser adaptada al terreno. La sociedad guipuzcoana es más próspera económicamente, pero está más secularizada que la palentina; a ello han contribuido diversos factores, como la industrialización, la politización, etc. Yo creo que se está haciendo un gran esfuerzo -tanto en la diócesis de Palencia como en la de San Sebastián- para responder a los retos que nos plantea nuestro entorno.

Desde algunos partidos políticos también le han llovido críticas. ¿Se considera a sí mismo conservador?

Lo he dicho ya en muchos ámbitos y no quisiera ser repetitivo… pero, ¡no creo en esas etiquetas! Ortega y Gasset calificó de hemiplejia moral al intento de explicar la realidad social bajo los parámetros de izquierda/derecha, conservador/progresista. Con respecto a las críticas de los partidos políticos, yo renuncio a cualquier tipo de polémica artificial, pero sin dejar de reivindicar la autonomía de la Iglesia.

¿Cómo puede ayudar la Iglesia guipuzcoana a conseguir la paz y el entendimiento?

La gran aportación del mensaje cristiano, sin duda alguna, es la conversión… La paz no será definitiva si no va acompañada de muchos procesos personales de transformación interior. Dicho de otro modo, la reconciliación requiere la justicia, la cual no podrá ser alcanzada sin la caridad.

Siempre ha defendido el uso de los medios de comunicación para trasladar el mensaje de la Iglesia. ¿La comunicación es una de las asignaturas pendientes de la religión católica?

Hace poco estuve en un curso sobre comunicación, organizado para obispos, y allí nos decían: "¡Tienen ustedes el mejor producto, y paradójicamente son ustedes los perdedores en la puesta en escena mediática!". Es obvio que nos cuesta comunicar con la rapidez y la brevedad con que se transmiten hoy los mensajes. Tendremos que espabilar, aunque también hay que recordar, en honor a la justicia, que la Iglesia no ha llegado tarde a Internet, y que éste es un medio en el que se siente muy cómoda, quizás por el margen superior de libertad, frente a la dictadura del pensamiento único.

¿Observa una brecha cada vez mayor entre la sociedad y la Iglesia?

La secularización avanza, eso es obvio… Recientemente hicimos una encuesta sobre el posicionamiento de los jóvenes ante la Iglesia. Las respuestas eran duras, pero había un dato que a mí me llenó de esperanza: los jóvenes que tenían un contacto real con la Iglesia, la valoraban mucho más positivamente que los que emitían su juicio sin ese conocimiento directo.

A usted, entre otras cosas, se le valora su trabajo y cercanía hacia los jóvenes. ¿Cómo observa la juventud de nuestra sociedad? ¿Es tan latente la ausencia de valores?

Yo creo que en la juventud actual conviven dos almas: el idealismo y el materialismo. Es difícil cuantificar en qué proporción, pero está claro que ambas están presentes (¡ojo, igual que en los adultos!). Yo estoy plenamente convencido de que Jesucristo es la auténtica respuesta al más genuino idealismo de los jóvenes, y le pido a Dios desgastar mis energías intentando ser testigo de esta certeza.

¿Cuál será la primera decisión que tome como obispo de Donostia?

Mi primera decisión va a ser ordenar mi agenda, de forma que tenga el máximo tiempo posible para la oración y para los encuentros personales.

votos comentarios

(?)

Herramientas de Contenido


Cargando comentarios...

Gracias por su comentario

Publicidad

  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902