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el precio medio pagado en lonja ha sido de 4,19 euros/kilo, por los 3,30 del año pasado
Pese al descenso de la pesca, la facturación ha alcanzado los 11,8 millones de euros, frente a los 12,1 del ejercicio precedente
aitor anuncibay - Domingo, 8 de Noviembre de 2009 - Actualizado a las 08:24h
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Dos mayoristas conversan en la lonja de Hondarribia, tras una descarga de bonito en esta campaña (Foto: gorka estrada)
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Donostia. La campaña del bonito de este año presentaba trazas de convertirse en un rotundo desastre a mediados de agosto. Pero, en esa época, las palabras del responsable de Recursos Pesqueros de las cofradías guipuzcoanas, Leandro Azkue, recogidas por este periódico resultaron premonitorias. "Vivimos una gran incertidumbre. La cosa pinta mal, a no ser que la costera se pueda alargar hasta mediados de octubre". Y esta posibilidad se ha cumplido, lo que ha permitido a los arrantzales guipuzcoanos pescar 2.800 toneladas de esta especie, lejos de las cerca de 4.000 toneladas descargadas en 2008, aunque suficientes como para mantenerse dentro de unos niveles apreciables.
El descenso de una campaña a otra se cifra en un 30%. Esta bajada ha resultado menos acusada de lo temido en agosto, cuando la caída hasta esa fecha en relación al mismo periodo de 2009 era del 70%.
Con todo, la merma de las capturas al cierre de este ejercicio se ha compensado con el precio medio pagado en lonja por el kilo de bonito, que ha ascendido a 4,19 euros, frente a los 3,30 euros del pasado año, según los datos transmitidos por Azkue a NOTICIAS DE GIPUZKOA.
Esto ha tenido un reflejo directo en la facturación de las descargas en los puertos guipuzcoanos, que ha ascendido a los 11,8 millones de euros, cerca de los 12,1 millones del pasado ejercicio. Este dato supone que los mejores precios pagados por el bonito han dado cierto equilibrio a las maltrechas arcas de los arran-tzales, lastrados por el descenso de las capturas de bonito.
Azkue destaca, asimismo, que los ejemplares pescados han presentado un tamaño entre mediano y grande, lo que le concede más valor a las piezas. "El año ha sido malo, pero no desastroso. A finales de septiembre y principios de octubre se arregló la campaña", destaca el responsable de Recursos Pesqueros de la Federación de Cofradías de Pesca de Gipuzkoa.
Ese viraje en la cifra de capturas ocurrido hace pocas semanas tuvo como fundamento el desplazamiento a largas distancias de los pescadores para encontrar bancos de este pescado azul.
irlanda Una de las zonas más fructíferas esta temporada se ha situado en las cercanías de Irlanda, donde parte de la flota vasca pudo atrapar un considerable volumen de bonito durante un breve periodo.
"El año ha sido malo, pero no desastroso. En septiembre y octubre se arregló la campaña", dice un portavoz pesquero
En las últimas semanas, los arrantzales han faenado frente a las costas gallegas, lo que ha proporcionado a algunos barcos un digno nivel de capturas.
Tras cerrarse la campaña, muchos pescadores se acogerán al obligado desempleo a lo largo de esta semana para retomar la actividad en febrero, con el inicio de la costera del verdel (caballa).
Algunas embarcaciones tratarán de prolongar el año pesquero con salidas en busca de especies como txitxarro (jurel) y sardina.
La vuelta a la actividad a principios de 2010 tampoco llama al optimismo a los pescadores vascos, ya que sobre la campaña del verdel también pende la sombra de un posible recorte de capturas.
Tras el récord logrado este año con 26.000 toneladas descargadas en los puertos guipuzcoanos, un 35% más que en 2008, el ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino ya advirtió que estudia reducir la cuota de pesca correspondiente a la flota cantábrica, cuyo recorte podría llegar a la mitad.
El límite establecido esta campaña ha sido de 29.000 toneladas, pero, si se confirma esta propuesta, la cifra disminuiría hasta las cerca de 15.000 toneladas.
La pesca del verdel ha permitido a la flota vasca mantener una constante actividad durante el pasado invierno desde que se abrió la pesca de este escómbrido a mediados de febrero y se cerró en abril.
Cabe recordar que las embarcaciones de cerco han podido capturar un máximo de 1.500 kilos al día por tripulante embarcado, mientras que para los barcos de arrastre el máximo diario se estableció en 1.000 kilos por tripulante.
El Total Admitido de Capturas (TAC) establecido por la Unión Europea para el verdel en aguas del Cantábrico se ha incrementado este año un 33% respecto a 2008, al pasar de 22 millones de kilos a cerca de 29 millones.
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Los tres tripulantes del Alakrana han sido devueltos al barco
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